Mantenimiento del calzado

El cuidado adecuado del calzado depende de los materiales con los que ha sido fabricado; el objetivo principal de cualquier tratamiento es nutrir la piel y mejorar sus propiedades de impermeabilidad. La frecuencia del tratamiento dependerá del estado del calzado y de la intensidad de uso. Recomendamos realizar aplicaciones ligeras y frecuentes en lugar de tratamientos ocasionales y abundantes. Asimismo, aconsejamos tratar el calzado antes de guardarlo durante largos periodos para evitar que la piel se reseque.

IMPORTANTE: si utiliza productos distintos del tratamiento Hydrobloc® de Zamberlan®, es fundamental que cumplan los requisitos establecidos por GORE-TEX. Los productos a base de silicona o similares no deben utilizarse, ya que pueden obstruir los poros de la membrana, reduciendo su transpirabilidad y anulando la garantía GORE-TEX.

CONSEJOS PRÁCTICOS PARA CUIDAR TU CALZADO

 

 1. Retira los cordones.
 2. Lava el calzado con agua fría corriente. Si es necesario, puedes utilizar un jabón suave.
 3. Retira las plantillas y deja que el calzado se seque lentamente y por completo en un lugar seco, bien ventilado y a la sombra.

4. MUY IMPORTANTE: No intentes acelerar el proceso de secado colocando el calzado cerca de una fuente de calor, como fuego, radiadores, estufas eléctricas o calderas. Esto puede provocar que la piel se agriete o encoja, que el corte se deforme o se endurezca. Además, puede afectar a la adherencia de la suela, de la puntera o del refuerzo protector al corte, pudiendo llegar a desprenderse.

Ten en cuenta que la garantía quedará anulada si el calzado se expone a este tipo de fuentes de calor. Deja que el calzado se seque en un lugar fresco y bien ventilado. Es muy importante ponerlo a secar inmediatamente, ya que el exceso de humedad en el interior del calzado (incluido el sudor) puede favorecer la proliferación de moho y bacterias.

 
 5A.  (PARA EMPEINES DE PIEL FLOR): aplica la crema acondicionadora Hydrobloc® de Zamberlan® sobre el empeine limpio y seco utilizando un cepillo suave para que el producto penetre en la piel. Deja reposar el calzado durante unas horas y, a continuación, sácale brillo.
5B. (PARA EMPEINES DE NOBUK, SERRAJE, NOBUK/TEJIDO O SERRAJE/TEJIDO): aplica el spray acondicionador Hydrobloc® de Zamberlan® del siguiente modo: agita bien el envase antes de pulverizar dos capas sobre el empeine limpio y seco (también sobre las partes de tejido, si las hubiera). Pulveriza a una distancia aproximada de 20 cm y deja transcurrir unos 5 minutos entre capa y capa para que el producto penetre correctamente. Deja secar durante unas horas antes de volver a utilizar el calzado.
 6. (PARA CALZADO CON FORRO DE PIEL): limpia el forro con un paño húmedo y templado y deja que se seque completamente antes de aplicar una fina capa de crema impermeabilizante Hydrobloc® o del spray acondicionador Hydrobloc®. Esto mantendrá el forro de piel suave y flexible. Deja secar durante unas horas antes de volver a utilizar el calzado.
 

 

Para obtener más información, consulta la guía de cuidado del calzado incluida con tus zapatos Zamberlan®.

CUIDADO DE LAS DEMÁS PARTES DEL CALZADO

Forros sintéticos

No requieren cuidados especiales. Después de su uso, límpialos con un paño húmedo y templado y déjalos secar.

Forros de piel

Ofrecen un confort excepcional, pero requieren un mantenimiento periódico para conservar sus propiedades, ya que la acidez del sudor puede deteriorarlos o alterar sus características. Por este motivo, es recomendable limpiar regularmente los forros de piel con un paño húmedo y templado, dejar que se sequen por completo y aplicar después una fina capa de crema impermeabilizante Hydrobloc® o del spray acondicionador Hydrobloc®, que nutren la piel y la mantienen suave y flexible.

Suelas

Las suelas deben inspeccionarse periódicamente. Presta especial atención a las piedras que puedan haberse quedado incrustadas en la suela y retíralas con cuidado antes de volver a utilizar el calzado. No hacerlo puede provocar daños en la suela. Comprueba también periódicamente el desgaste del dibujo de la suela, ya que un desgaste excesivo puede comprometer la seguridad. La mayoría de las botas Zamberlan® pueden ser resueltas por zapateros especializados.

Los modelos que pueden ser resueltos están identificados con el siguiente símbolo:

   

Cordones

Los cordones suelen ofrecer una larga vida útil, pero con el tiempo pueden desgastarse o romperse. Por este motivo, es recomendable revisarlos periódicamente.

Es posible utilizar cordones que no sean de Zamberlan®, siempre que cumplan los requisitos de GORE-TEX para garantizar la impermeabilidad del calzado. Como medida de precaución, es recomendable llevar siempre un par de cordones de repuesto, especialmente durante excursiones en zonas remotas.

Zamberlan® ofrece una amplia gama de cordones de repuesto. Descubre todas las opciones disponibles en la sección ACCESORIOS de nuestro sitio web.

Plantillas

Las plantillas anatómicas incluidas con el calzado deben limpiarse periódicamente y sustituirse por plantillas originales Zamberlan® cada seis meses o, como mínimo, una vez al año.

Zamberlan® ofrece diferentes tipos de plantillas. Descubre todas las opciones disponibles en la sección ACCESORIOS de nuestro sitio web.